Quién habría de imaginarlo,
si ni pensaba yo entenderle,
mas quedarse el quisiere,
¿yo impedirle?, yo no puedo.
Sin embargo el tiempo ha pasado,
las cosas no han cambiado,
muy atrás miro al pasado,
lo que se fué se volvió al viento.
Ya no hay miedo, no hay dolor,
ya no hay imaginación,
quién diría, más que yo,
lo que veo, más color.
El espejo ya no sigo,
mi reflejo ya soy yo,
no al aquel titiritero,
no aquel vil cracordeón.
No podría olvidarle,
pues cada día lo veo,
junto a mí, él es mi sello,
mi revelación.
16 de marzo de 2014
Escapar
Pensamientos que me sofocan,
cada luna en su mirar,
cada noche me sofoca,
sin quererlo y ni intentar.
Pues cada que miro su ojo lo siento,
cada que mira mi alma lo veo,
no puedo evitarlo, siendo sincero,
me estoy volviendo loco por dentro.
No puedo olvidarlo, me revuelve,
no puedo encontrarlo, me dice,
si es que lo dice, si es libre, si es cierto.
Pues me miente en cada viento,
cual susurro me atormenta,
cuyo nombre no pronuncian,
ni el valor que ahora siento.
Impredecible, lo sabía,
mas no podría predecirle,
cual súbitas sus maneras,
tan terrible lo invisible.
cada luna en su mirar,
cada noche me sofoca,
sin quererlo y ni intentar.
Pues cada que miro su ojo lo siento,
cada que mira mi alma lo veo,
no puedo evitarlo, siendo sincero,
me estoy volviendo loco por dentro.
No puedo olvidarlo, me revuelve,
no puedo encontrarlo, me dice,
si es que lo dice, si es libre, si es cierto.
Pues me miente en cada viento,
cual susurro me atormenta,
cuyo nombre no pronuncian,
ni el valor que ahora siento.
Impredecible, lo sabía,
mas no podría predecirle,
cual súbitas sus maneras,
tan terrible lo invisible.
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