16 de marzo de 2014

Él

Quién habría de imaginarlo,
si ni pensaba yo entenderle,
mas quedarse el quisiere,
¿yo impedirle?, yo no puedo.

Sin embargo el tiempo ha pasado,
las cosas no han cambiado,
muy atrás miro al pasado,
lo que se fué se volvió al viento.

Ya no hay miedo, no hay dolor,
ya no hay imaginación,
quién diría, más que yo,
lo que veo, más color.

El espejo ya no sigo,
mi reflejo ya soy yo,
no al aquel titiritero,
no aquel vil cracordeón.

No podría olvidarle,
pues cada día lo veo,
junto a mí, él es mi sello,
mi revelación.

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