Debería estar soñando,
¿quién lo creería?,
debería imaginarlo,
¿quién lo creería?
Pues sin más apareciste,
sin la intención y sin un trato,
¿qué habría de creer yo
si no es más que lo soñado?
Más que lo creído,
vaya imaginación,
que no te he llamado con ninguna pretención
cuando había perdido todo tipo de ilusión.
Más debería agradecer,
pues lo obtenido aquí es muy grato,
no pedido, recibido, merecido,
pues del oro es su valor.
No lo daría por nada,
y no es ninguna presunción,
que lo que tengo vale más
que lo que habrá en tu imaginación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario