12 de diciembre de 2013

(Sin título)

Es curioso como fluye el tiempo, poco a poco te alejas de quienes creías jamás dejar, y te acercas a otras personas que jamás habías visto, pero que muchas veces habías imaginado, como un sueño del que ya no te acuerdas mucho porque lo tuviste hace varios días, un vago recuerdo del cual dudas su vericidad.
Y como la telaraña que es la vida, muchos se quedan atorados en una parte, dando vuelvas y vueltas hasta que ya no pueden moverse más, la respiración les falla, los músculos no responden y de ellos no queda nada más. Sin embargo, hay otros que más que atorarse, siguen adelante, sin rumbo y consecuentemente no llegan a ningún lado, ¿qué mas se esperaría si no sabes a dónde quieres llegar?
Si tienes la suerte de lograr lo que deseas, serás de los pocos que dejen de enredarse en los hilos, se suelten, y comiencen a volar.

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